Mejores materiales para revestimiento de fachadas

A la hora de revestir fachadas, debido a la alta importancia de ejecutar este proceso de la forma adecuada, conviene elegir materiales que nos den la confianza que necesitamos.

Por un lado nos hace falta que sean capaces de aguantar el paso del tiempo así como cualquier tipo de agente externo que realmente esté interesado en probar su eficacia.

Al haber tantas opciones disponibles de materiales no siempre es sencillo poder encontrar un buen material. Por esta razón nosotros hemos hecho un pequeño trabajo de selección para indicarte los materiales más acordes a tu situación.

Revestimiento monocapa

Cuando hablamos de esta técnica nos estamos refiriendo a una de las más utilizadas a lo largo del mercado. En ellas se utiliza un mortero de cemento y, lógicamente, arena. Sin embargo, lo que tiene de especial es que durante el proceso de mezcla se van agregando diferentes colorantes.

De esta manera la pared irá adoptando nuevos tonos de color.

Finalmente, cuando llega el proceso de alisado, se llevará a cabo con lo que se conoce como proceso fratazado. Básicamente consigue una terminación muy lisa con un aspecto increíble.

Revestimiento cerámico

Por otro lado tenemos el revestimiento cerámico que se consideraba todo un clásico a la hora de revestir fachadas. Ahora bien, se considera una tendencia algo pasada de moda porque el efecto que se conseguía no siempre se ajustaba a las necesidades de los clientes.

Si que sigue utilizando pero no tal como era la técnica en un principio. En este caso se combina con otros materiales para conseguir un aspecto de lo más especial.

Piedra proyectada para fachadas

Por otra parte, también tenemos la técnica de la piedra proyectada en fachadas.

Se trata de un proceso algo complejo en donde necesitaremos contar con muchos conocimientos si queremos llevarlo a cabo. Lo normal suele ser contratar la ayuda de un profesional especializado en este ámbito.

Se empieza quitando todas los salientes y las rebabas y luego se hace la masa. Se añade agua y medio vaso de hidrófugo en el mortero monocapa. Después se colocan los esquineros rellenándolos por dentro. Tienen que quedar al nivel correcto.

En el momento en el que comprobemos que estos han quedado secos, será el momento de aplicar el monocapa. Habrá que coger una llana y proceder a extenderla a lo largo de toda la superficie. Después utilizaremos un regle para poder equilibrarla.

En el caso de que aparezca alguna grieta a lo largo de la fachada, podemos utilizar una malla para poder proteger la estructura y evitar cualquier tipo de problema de cara al futuro.

La diferencia con el revestimiento monocapa es que aquí proyectaremos la piedra arrojándola sobre la pared y luego la aplastaremos contra el mismo mortero. De esta forma toda la piedra quedará exactamente al mismo nivel.

Algunas técnicas y materiales más utilizados en este proceso.