Consejos para cuidar tu coche y mantenerlo como nuevo

Una de las principales recomendaciones para mantener tu coche como el primer día es la de tenerlo estacionado en un garaje. Es importante, en este caso, que tengas en cuenta que puedes colocar protección contra rozaduras en el parking, con lo que te evitarás disgustos inesperados al realizar las maniobras necesarias para aparcar.

En este post vamos a darte algunos consejos que te serán de gran ayuda para lograr que tu coche parezca nuevo y se mantenga en perfecto estado a pesar del transcurrir de los años y el lógico deterioro que generalmente esto conlleva.

Nuevo por fuera

Para que la pintura de tu vehículo se conserve como el primer día y tu coche luzca atractivo, es importante que lleves a cabo una serie de prácticas habituales para su mantenimiento. Si dedicas tiempo y esfuerzo a cuidar el aspecto de tu coche, siempre parecerá como nuevo.

Lavado, encerado y pulimentado

Es esencial que laves tu coche con regularidad, y en este sentido los expertos recomiendan que se haga, al menos, una vez cada cuatro o seis semanas. Si ves que la carrocería está sucia, por cualquier motivo, no lo dejes pasar y acude en cuanto puedas a un centro de lavado. Se recomienda no utilizar para ello máquinas de autolavado, ya que la acción de los rodillos puede provocar pequeños arañazos.

Conviene también que realices un tratamiento descontaminante y de encerado de la pintura cada tres o seis meses, dependiendo del uso que le demos al vehículo y la exposición a los factores climatológicos. Los expertos aconsejan también que se practique un pulido cada dos o tres años.

Consejos para el estacionamiento

Si no tienes más remedio que dejar tu coche en la calle, intenta evitar lugares donde haya aglomeraciones de otros vehículos, calles estrechas o mucho tráfico, ya que de lo contrario estará más expuesto a que otros conductores puedan darle algún golpe o roce. Es recomendable buscar zonas con sombra, especialmente para estacionamientos prolongados, ya que la exposición al sol puede afectar a la pintura. Y no se te ocurra aparcar debajo de un árbol, puesto que desprenden resinas y hojas o ramas que pueden ensuciar tu coche y comerse la pintura. Además, hay más posibilidades de que tu coche se llene de insectos y excrementos de aves, muy complicados de quitar con un simple lavado.

Nuevo por dentro

Al igual que es recomendable cuidar la carrocería para conseguir que tu coche luzca como el primer día, también es fundamental llevar un mantenimiento periódico de los elementos internos. Procura cumplir a rajatabla con las revisiones periódicas de tu vehículo, los cambios de aceites y filtros, y acude a tu taller cada vez que detectes algún pequeño problema por insignificante que parezca.

No olvides realizar una inspección visual de tus neumáticos cada vez que emprendas la marcha, controlar la presión al menos de forma mensual y sustituirlos cuando observes que la profundidad de la banda de rodadura se aproxime al mínimo legal establecido, que se encuentra en 1,6 milímetros.